Todos los restos orgánicos contienen las mismas sustancias: ceras, grasas, resinas, proteínas, carbohidratos, lignina, pero la proporción varía mucho en cada material y en las diversas fases de su ciclo de vida, lo que afecta mucho el proceso de descomposición realizado por complejas asociaciones microbianas. Al inicio crecen bacterias no esporógenas, que emplean la materia orgánica (MO) más asequible (mono y disacáridos, aminoácidos, proteínas), y luego son suplidas por bacterias esporógenas, que usan compuestos más complejos (celulosa y hemicelulosa). Al final los actinomicetos, atacan compuestos estables de restos frescos y sustancias húmicas de neoformación.
Importancia de la relación c/n en el manejo de abonos orgánicos y residuos de cosecha


